Hay textos que dicen un ttulo y hay ttulos que dicen un texto. La noche avanza sin compasin cuando llega a mi mente el emblema. No me ir con ella, aunque sea lo que ms he amado, quizs a causa del odio que se ha desbordado en las suspicacias de lo no deseado. La herida ha dejado cicatriz y todo el mundo necesita a alguien; la noche avanza sin compasin cuando llega a mi mente el emblema.

Mal nmero es el trece si lo pronuncia su boca pintada, su bandera manchada de sangre que ahora rueda por el mundo. Lleva la calma a la deriva, somos gallegos y no entendemos el por qu interrogante de nuestro odio lleno de tierra y mar en tempestad, ella en su barca sin rumbo fijo, yo en una tierra que solo es otro nombre sin sentido, otra cadena a las necesidades compasivas.

Nos perdemos en la crisis general, para nosotros simple chascarrillo pues tenemos trabajo fijo y la Administracin paga bien. No eludimos lo obvio y todo lo que cuento es una excusa para despertar compasin, en general soy tan egosta y narcisista que Rimbaud se asustara, en general abuso de la falsedad para convenceros que merezco el precio que habis pagado por el libro, solo por momentos me convenzo a mi mismo de que es cierto.

Buscamos la belleza manchada, cantando por la gran avenida mientras lloramos nuestras penas de nios mimados. Sonre y tiembla la superioridad general, la experiencia que maquilla el resultado para decir un ya basta de tanta tontera; no, no soy Rimbaud.

Siempre habr quedado la belleza manchada, siempre llorar la nia bonita de la famosa cancin. A la luz de la Luna un monje es golpeado por unos borrachos, luego prenden fuego a tu coche y la herida no se cura. Entre todo esto quedar la gente defraudada a causa de la temtica de la obra, el sexo sin amor, que tarda en entrar. Por eso voy a hacer una alabanza de tus dotes de ministra y las mas de publicista.

Mi amada (simple eufemismo que oculta una gran admiracin) tiene el don de la sociabilidad adems de grandes dotes de mando. Cuida su imagen mejor que nadie y sabe que hacer en cada momento, en una fiesta sabe bailar, en una Iglesia sabe callar y otorgar las oportunas oraciones. Ha sufrido y disfrutado de todo tipo de experiencias, sabe fumar pero se cuida, percibe los terremotos con un minuto de antelacin y espanta a los traidores. Todo se le puede pedir y todo ha de drsele, con estos mimbres el xito est garantizado y la gente habr acudida en masa a las urnas. Yo mismo la votara si no me atacasen enfermedades cada vez que concertamos una cita.

Cabalguemos sobre el torso de Atlas impertrrito, caigamos a sus pies rendidos. Vagamos perdidos por los valles de la muerte, perdidos y asustados, nios de un cuento sin final concreto, yo aqu desde un lado, los otros all, lejos. La grima de las chicharras, el croar de una rana que fue renacuajo sin agua, lucha de ancas vacas de carne, sangre.

Las serpientes dormidas, el lobo en su cueva, lobeznos mamando, nosotros en nuestros pisos, todo parece falso. Deberamos detallar la campaa electoral, establecer una serie de eventos que queden en la memoria para siempre; si es cierto que hay algo para siempre, lo desconozco.

Nos reuniremos para los mtines, cenaremos en los restaurantes de los simpatizantes, viviremos en el paraso del protocolo. En realidad, a m tambin me atrae la poltica, si no por qu crees que he escrito estos ensayos? Soy un oportunista vido de sucesos, te necesito como a ella. Nos perderemos en las palabras vacas, en nuestra feliz nadera para as corrompernos y follar sin complejos.