Desde hace unos días corren por la web una serie de comentarios jocosos acerca de la decisión de IKEA de resideñar su famosa y omnipresente librería BILLY, a la que van a dar más fondo y equiparla con puertas de cristal. O sea, que de librería van a convertirla en vitrina o aparador. ¿Tenemos que preocuparnos porque IKEA vea así el futuro del libro de papel?